
Dos herramientas pueden quedar casi empatadas y aun así responder a prioridades distintas. La matriz permite ver qué estás valorando y qué dato te falta comprobar.
Separa los requisitos que excluyen una opción
Si necesitas exportar contactos y una aplicación no lo permite, no compenses esa carencia con una buena nota en diseño. Marca los requisitos obligatorios como cumplidos, incumplidos o pendientes. Una función anunciada sigue pendiente hasta que tengas la evidencia que necesitas.
En este ejemplo ficticio damos un 50 % al trabajo diario, un 30 % a la exportación y un 20 % al coste. Los pesos deben acordarse antes de puntuar los productos.
| Criterio | Peso | Herramienta A | Herramienta B |
|---|---|---|---|
| Trabajo diario | 0,50 | 4 | 3 |
| Exportación | 0,30 | 3 | 5 |
| Coste anual | 0,20 | 4 | 3 |
Usamos notas del uno al cinco, donde cinco es el resultado más favorable. Define qué representa cada nivel y puntúa el coste por bandas de presupuesto. Si cada persona interpreta la escala de otra forma, el cálculo deja de ser comparable.
Comprueba qué hace cambiar el resultado
A obtiene 4 × 0,50 + 3 × 0,30 + 4 × 0,20 = 3,7. B obtiene 3,6. La diferencia es de una décima: no basta para afirmar que A es claramente mejor.
Si la exportación pasa a pesar un 40 % y el trabajo diario baja al 40 %, A obtiene 3,6 y B 3,8. La decisión depende de esa prioridad. Conviene resolverla o ampliar la prueba, no añadir decimales a las notas.
Guarda junto a cada puntuación la tarea realizada, el plan evaluado y el resultado. Crear una oportunidad exigió cuatro pasos describe mejor la evidencia que fácil de usar. Si sigue sin comprobarse un requisito obligatorio, deja la decisión pendiente.
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